Sin duda, la mona de Pascua es el dulce por antonomasia de estas fechas. Es también además un dulce de gran tradición en nuestro país, especialmente en la zona mediterránea (Valencia, Cataluña, Murcia, Castilla-La Mancha….)

El dulce es además simbólico, pues marca el final de la Cuaresma y la abstinencia de la carne típica de la Semana Santa, con el huevo en su interior simbolizando la vida y la primavera. Es además un postre muy querido por los niños, que ha ido evolucionando a través de los años y según las diferentes zonas donde esta tradición está más asentada.

Pero, ¿cuál es exactamente el origen y la historia de este dulce tradicional?

Historia de la mona de Pascua

El término mona proviene de la palabra árabe mouna, que significa “provisión para la boca” y que se trataba de un regalo que los musulmanes hacían a sus señores.

Pero más allá del origen mismo del término, algunas teorías sitúan el origen de la mona de Pascua en la Valencia y Cataluña del siglo XV, ya que existen testimonios de la elaboración de dulces con motivo de celebrar la Semana Santa.
Durante el siglo XVIII esta tradición se extiende por casi todo el mediterráneo, incluyendo Murcia, Baleares e incluso zonas del interior de la península.
Es durante este siglo cuando se convierte en una tradición que los padrinos regalen monas de pascua a sus ahijados con huevos en su interior.

Y es que el huevo es un elemento primordial de este dulce y el que le da el significado al mismo. La tradición de comer huevos por estas fechas se remonta a la prehistoria, pues es en el inicio de la primavera cuando la mayoría de las aves ponen sus huevos, los cuales eran un majar para las tribus de la época, que los buscaban y los robaban por ser un preciado alimento.
En Egipto, por su parte, se tiene constancia de los primeros huevos pintados (una tradición también muy ligada a la Pascua en países anglosajones y centroeuropeos), aunque en este caso, los huevos se vaciaban y se pintaban como decoración únicamente.
La tradición cristiana de la prohibición de comer carne y huevo durante la Semana Santa también influyó en la importancia de los huevos como elemento que marcaba el fin de la Cuaresma. Según cuentan algunos escritos, cuando la Iglesia prohibió durante el siglo XII el consumo de huevos además de la carne, estos se acumulaban en exceso (ya que las gallinas no paraban de poner), con lo que, tras el fin del periodo de abstinencia, se comenzaban a regalar antes de que se estropearan.

Mona de Pascua

La última gran evolución de esta tradición y este dulce nos llegó en el siglo XIX, coincidiendo con la sofisticación de las chocolaterías y los maestros chocolateros de la época, sobre todo en Europa (especialmente en Francia e Inglaterra). Éstos comenzaron a elaborar huevos de chocolate que fueron evolucionando y a las que a continuación se les fueron añadiendo figuras de chocolate mucho más elaboradas.

Este concepto de mona de Pascua de chocolate se ha ido extendiendo por toda nuestra geografía en los últimos años, convirtiéndose en unos de los dulces más celebrados tanto por niños como por mayores. Por supuesto, en Trufas Martínez también hemos querido participar de esta tradición y hemos preparado un buen surtido de monas de pascua, junto con huevos de chocolate y otros productos típicos de estas fechas. Visita nuestra tienda online y descubre todo lo que hemos preparado para esta Semana Santa.


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